Baleares exporta compradores a Asturias
- En el primer trimestre del año, el 24% de las compras de vivienda de residentes en Baleares (716 inmuebles) se realizó fuera de las islas, con Asturias como destino preferente.
- El metro cuadrado en Baleares alcanza los 4.384 euros según el Colegio de Notarios, frente a los 1.409 euros de Asturias, donde una vivienda media de 90 m² cuesta 267.750 euros
- El presidente de Coapi Baleares alerta de que la tendencia se agravará mientras los precios sigan subiendo, y advierte de que la demanda foránea ya presiona al alza el mercado
Una de cada cuatro viviendas compradas por residentes en Baleares durante el primer trimestre de este año se adquirió fuera del archipiélago. El destino preferido no es la costa mediterránea ni ningún enclave turístico consolidado, sino Asturias, una comunidad que acumula el 15% de todas las adquisiciones realizadas por isleños en otras provincias. El fenómeno, que ya tiene nombre propio entre los agentes del sector, dibuja un mapa inédito de la presión inmobiliaria en España.
Una anomalía estadística con causa estructural
Los datos del Ministerio de Vivienda revelan que en el conjunto del año anterior las compras realizadas por residentes baleares fuera de su comunidad representaron el 21% del total de transacciones. En el primer trimestre de este año, ese porcentaje ascendió al 24%, equivalente a 716 viviendas. La cifra solo es superada por Madrid, donde el 32% de las adquisiciones se produce fuera de la comunidad, aunque en ese caso la movilidad laboral hacia provincias limítrofes explica buena parte del movimiento, una variable que no se aplica al caso balear. El País Vasco y Navarra se quedan en el 18% y el 15%, respectivamente, mientras que en el resto de comunidades el porcentaje cae por debajo del 10%. Andalucía apenas registra un 3%.
La causa estructural es la brecha de precios. Según la estadística del Colegio de Notarios correspondiente a junio, Baleares es la comunidad con la vivienda más cara de España: el metro cuadrado se cotiza a 4.384 euros, por encima de los 3.864 euros de Madrid y de los 3.083 del País Vasco. Cataluña y Canarias comparten el cuarto lugar, con 2.516 euros por metro cuadrado. Frente a esas cifras, Asturias ofrece un precio medio de 1.409 euros el metro cuadrado. Una vivienda de 90 metros cuadrados costará allí 126.810 euros; en Baleares, 394.560 euros.
El mercado local en jaque
José Miguel Artieda, presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Baleares (Coapi), advierte de que la tendencia va a más y continuará mientras no se frene la escalada de precios. A su juicio, el elevado coste de vida en las islas —"empezando por la vivienda"— obliga a determinados compradores a ampliar su radio de búsqueda. Entre ellos se encuentran jubilados que optan por trasladar su residencia a territorios más baratos y ciudadanos con capacidad económica que, aun así, encuentran en Baleares precios que dificultan su operación. "Mucha gente invierte fuera porque aquí los precios están disparados y no puede hacerlo", señala Artieda.
Las estadísticas notariales hasta junio reflejan la tensión del mercado local: las compraventas cayeron un 20% mientras los precios subían un 16% respecto al mismo periodo del año anterior. Para el presidente de Coapi, la capacidad económica del comprador residente ha llegado a su límite. El resultado es un mercado en el que los propios isleños compiten en condiciones de desventaja frente a compradores procedentes de mercados con mayor poder adquisitivo, lo que a su vez retroalimenta la subida de precios. Este fenómeno no es exclusivo de Baleares; la brecha entre capitales y territorios más asequibles condiciona también las decisiones de compra en otros puntos de España.
Asturias, el nuevo destino de los exiliados inmobiliarios
Asturias se ha convertido, según Artieda, en lo que Mallorca representa para los compradores alemanes: un destino aspiracional que combina precios accesibles, temperaturas suaves y buenas conexiones con las islas. El "boca a boca" ha contribuido a consolidar su atractivo desde el fin de la pandemia. Sin embargo, la presión de la demanda exterior ya empieza a dejarse notar: Artieda advierte de que existen síntomas claros de tendencia al alza en los precios asturianos, aunque por ahora la brecha con Baleares sigue siendo amplia. Si la dinámica no se corrige, el mismo mecanismo que expulsó a los compradores baleares de su propio mercado podría reproducirse, en menor escala, en el destino que hoy los acoge.