Olas artificiales dividen Cantabria
- El Gobierno de Cantabria (PP) impulsa Olucas Surf Center, una piscina de olas interior en Villaverde de Pontones con el objetivo de atraer 200.000 turistas anuales para 2030.
- El proyecto requiere recalificar 100.000 metros cuadrados de suelo rústico y, según sus promotores, generaría unos 60 empleos en la comarca.
- Vecinos del municipio denuncian la ya presencia de especuladores y temen reproducir la saturación turística que afecta a localidades costeras como Somo.
En Villaverde de Pontones, un municipio de apenas 470 habitantes integrado en el ayuntamiento de Ribamontán al Monte, una iniciativa del Gobierno de Cantabria ha encendido el debate local: el Olucas Surf Center, una piscina de olas de interior proyectada en plena comarca costera con vocación surfera, divide a una comunidad que oscila entre el apetito por el empleo y el temor a perder la tranquilidad que aún la distingue.
Un proyecto de gran escala en suelo rústico
El Gobierno regional del PP, promotor de la iniciativa, ha fijado un horizonte ambicioso para 2030. El plan contempla la recalificación de 100.000 metros cuadrados de terreno rústico para albergar tanto la piscina de olas como espacios hosteleros complementarios. Los objetivos oficiales declarados son atraer a 200.000 turistas anuales y generar en torno a 60 empleos en una zona que, ya en temporada estival, registra una notable afluencia de aficionados al surf costero.
El recelo de los vecinos
La expectativa económica no ha bastado para calmar los ánimos en el municipio. Residentes de la zona denuncian que especuladores ya se han presentado preguntando indiscriminadamente por suelo disponible, una señal que interpretan como anticipo de presiones inmobiliarias difíciles de revertir. La referencia que más pesa en las conversaciones locales es Somo, la localidad cantábrica históricamente ligada al surf que, según los propios vecinos, ha sufrido una saturación turística que ha alterado profundamente su carácter. Mirando también al Mediterráneo como advertencia, un residente resume el sentir de quienes se oponen con una frase directa: "Fomenta un modelo turístico que no mola nada".
La tensión entre el potencial económico de un gran equipamiento de ocio y la preservación del tejido social de un entorno rural tranquilo no es exclusiva de este rincón del norte de España. Una iniciativa similar en Madrid también ha desatado controversia entre los vecinos afectados, aunque las circunstancias urbanas y rurales de ambos casos difieren de manera sustancial.
Un futuro aún sin resolver
El proyecto Olucas Surf Center deberá superar los procedimientos administrativos asociados a la recalificación del suelo antes de que pueda materializarse, y la presión vecinal podría condicionar tanto los plazos como las condiciones finales de la iniciativa. Lo que ya resulta evidente es que la decisión del Gobierno cántabro sobre este enclave establecerá un precedente sobre el modelo de desarrollo turístico que la región quiere aplicar a sus zonas rurales más quietas, en un momento en que la sobrecarga turística se ha convertido en un debate de alcance nacional.
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