Manta del Danubio: 50 años bajo el agua
- Un Opel Manta A amarillo, posiblemente sumergido desde 1972, fue extraído del Danubio a cinco metros de profundidad por más de cincuenta efectivos de emergencias en una operación
- El vehículo se exhibe en la Oldtimerfabrik de Neu-Ulm sin ninguna restauración prevista y atrae entre 50 y 100 visitantes al día, según su director gerente Peter Wirsching.
- El propietario del coche sigue sin identificarse oficialmente; una testigo declaró a la policía que fue robado en 1972 y el presunto dueño, que emigró a EE.UU., no ha podido ser
Cubierto de óxido y barro del Danubio, con el techo hundido sobre los asientos y los neumáticos desinflados, un Opel Manta A de color amarillo icónico reposa desde hace semanas en el patio de la Oldtimerfabrik de Neu-Ulm, en Baviera. El vehículo estuvo presuntamente sumergido más de cinco décadas en el lecho del río antes de ser rescatado, y su estado deplorable no ha impedido que se convierta en una pequeña atracción de masas.
Hallazgo y rescate en las aguas del Danubio
A finales de mayo, un pescador descubrió el vehículo en el tramo del Danubio a su paso por Elchingen, en el distrito de Neu-Ulm. Los buzos lo localizaron a unos cinco metros de profundidad. La operación de rescate movilizó a más de cincuenta efectivos de los bomberos, el servicio de salvamento acuático y el Servicio Técnico de Ayuda (THW), que trabajaron durante más de siete horas para extraer el automóvil mediante una grúa.
Arte en el sentido más amplio
Peter Wirsching, director gerente de la Oldtimerfabrik Neu-Ulm, donde el coche se exhibe actualmente, no tiene intención de restaurarlo. "Lo que la lluvia se lleve, que se vaya. Pero lo que quede es arte en el sentido más amplio", declaró. La lluvia ya ha arrastrado parte del lodo del Danubio y ha dejado al descubierto la pintura original del vehículo, ese amarillo intenso que en su día distinguió al deportivo alemán. Sentarse en su interior ya no es posible —la estructura no lo permite—, pero el coche recibe entre cincuenta y cien visitantes cada día. En una ocasión, según relató Wirsching, unos visitantes llegaron a rajar los neumáticos buscando oro escondido. "El Manta despierta la imaginación", comentó.
Un propietario sin confirmar y un origen incierto
La identidad del dueño del vehículo sigue sin esclarecerse. Según la policía, una testigo declaró que el coche le fue robado a su entonces marido en 1972. El exesposo regresó a Estados Unidos en los años setenta y no ha podido ser localizado hasta el momento. Cómo llegó el Manta al fondo del Danubio es también una cuestión que permanece abierta. El pescador que descubrió el coche ha manifestado, según Wirsching, que no insiste en quedárselo y que lo cedería con gusto a la Oldtimerfabrik.
El Manta, símbolo de una época
El Opel Manta tuvo en las décadas de 1970 y 1980 una enorme base de seguidores en Alemania. El coupé deportivo, y en especial la segunda generación —el Manta B—, se convirtió en objeto de culto entre los aficionados a la mecánica y la tunificación. La cultura popular terminó de cimentar su leyenda con la película Manta Manta (1991), protagonizada por Til Schweiger —hoy de 62 años— y Tina Ruland —hoy de 59—, que asoció para siempre el automóvil a toda una estética generacional. El ejemplar hallado en el Danubio corresponde a la primera generación, el denominado Manta A, cuya fabricación se sitúa, provisionalmente, en torno a 1970. Sea cual sea su destino final, Wirsching lo tiene claro: "Ese coche ya está para el arrastre", dijo, descartando cualquier posibilidad de que vuelva a rodar.
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