Uniper firma gas noruego hasta 2041
- Uniper y Equinor han firmado un contrato de suministro de gas natural de 2027 a 2041 por más de 30 TWh anuales, equivalente al consumo de más de dos millones de hogares alemanes.
- Noruega ya suministra el 44% del gas de Alemania y cubre cerca del 30% de la demanda combinada de la UE y el Reino Unido desde que reemplazó parcialmente el gas ruso en 2022.
- El sector energético alemán considera difícilmente alcanzable el objetivo oficial de llenar los almacenes de gas al 70% antes de noviembre, aunque el Ministerio de Economía
Alemania refuerza su seguridad energética con un nuevo contrato de largo alcance: el gigante gasista Uniper y la noruega Equinor firmaron el lunes un acuerdo de suministro que entrará en vigor en 2027 y se extenderá hasta 2041, asegurando más de 30 teravatios hora (TWh) de gas natural al año para el mercado alemán.
Un acuerdo de catorce años
Según informaron ambas compañías, el volumen pactado equivale aproximadamente al consumo anual de gas de más de dos millones de hogares en Alemania. El suministro llegará a través de las infraestructuras de gasoductos ya existentes, sin necesidad de nuevas obras de transporte. El consejero delegado de Uniper, Michael Lewis, calificó el acuerdo como un pilar de la seguridad de abastecimiento a largo plazo: "Con este convenio reforzamos el suministro de gas de Alemania y profundizamos al mismo tiempo nuestra colaboración con Equinor", declaró Lewis, quien añadió que ambas empresas trabajarán conjuntamente en soluciones para el gas natural con menores emisiones en el mercado alemán.
Noruega, el primer proveedor de gas de Alemania
El contexto estratégico del acuerdo es significativo. Según datos de la Agencia Federal de Redes alemana (Bundesnetzagentur), Noruega ya abastece alrededor del 44 por ciento del gas que consume Alemania, lo que la convierte en su mayor proveedor. Equinor, controlada mayoritariamente por el Estado noruego, comenzó a ocupar ese papel preponderante durante la crisis energética de 2022, cuando tomó el relevo parcial de los volúmenes de gas ruso que dejaron de llegar tras la invasión de Ucrania. Desde entonces, Noruega también se ha convertido en el principal suministrador de gas de toda Europa, cubriendo aproximadamente el 30 por ciento de la demanda combinada de la Unión Europea y el Reino Unido.
Uniper, a su vez, es uno de los mayores mayoristas de gas de Europa y provee a empresas municipales de servicios públicos, grandes clientes industriales y operadores de centrales eléctricas. La compañía se encuentra actualmente en manos casi íntegramente del Estado alemán, después de que el Gobierno federal entrara en su capital a finales de 2022 con un paquete de rescate ante el colapso de las entregas de gas procedentes de Rusia.
La tensión entre Oslo y Bruselas
El acuerdo llega, sin embargo, en un momento de fricciones entre Noruega y la Unión Europea en materia de política energética. El ministro de Energía noruego, Terje Aasland, declaró a la agencia Reuters que Oslo mantendrá sus planes de extracción de petróleo y gas en el Mar de Barents, en el Ártico, con independencia de la posición de la UE. Noruega, que no es miembro de la UE aunque sí pertenece al Espacio Económico Europeo, quiere sostener su producción de hidrocarburos al menos hasta 2035. Las proyecciones oficiales advierten, no obstante, de que sin el desarrollo de nuevos yacimientos la producción podría caer drásticamente después de 2030. La UE, que en principio defiende la prohibición de nuevas perforaciones en el Ártico por razones medioambientales, estaría considerando, según la información disponible, una revisión de esa postura ante las preocupaciones por la seguridad energética. La presión de varios Estados miembros para gravar con impuestos extraordinarios a las petroleras refleja la tensión que atraviesa la política energética europea en este período de transición.
Almacenamiento de gas: tranquilidad oficial, cautela sectorial
En paralelo, el Ministerio Federal de Economía alemán, dirigido por la política de la CDU Katherina Reiche, restó importancia a las alarmas sobre el bajo nivel de llenado de los depósitos de gas. Un portavoz ministerial describió el lunes la situación de los almacenamientos como un "buen nivel de llenado" y descartó que exista riesgo de escasez, citando la disponibilidad de nuevas terminales de gas natural licuado (GNL) y el flujo continuo de gas noruego por gasoducto. Para las importaciones de GNL, Estados Unidos es con diferencia el mayor suministrador de Alemania. Con todo, el sector energético estima que el objetivo marcado por regulación —alcanzar el 70 por ciento de capacidad de almacenamiento antes de principios de noviembre— difícilmente podrá cumplirse, lo que mantiene abierta la incógnita sobre la holgura real de las reservas de cara al invierno.
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