Carney: 'Nos atacaron' tras el colapso
- El primer ministro Mark Carney declaró 'nos atacaron' tras el colapso de las negociaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos.
- Carney aseguró que Ottawa cuenta con las reservas, la resiliencia y el plan para responder, aunque no detalló las medidas concretas.
- La analista Jen Gerson sostiene que la ruptura representa una señal de alerta para la alianza occidental, no solo un conflicto arancelario bilateral.
El primer ministro canadiense Mark Carney salió ante los micrófonos el sábado por la mañana con una contundencia inusual en él, horas después de que se confirmara el colapso de las negociaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos. "Estás en guerra cuando te atacan. Nos atacaron", declaró en una conferencia de prensa que sus propios compatriotas describieron como excepcionalmente directa y sin ambages.
Declaraciones de Carney tras el colapso negociador
En sus declaraciones públicas, Carney rechazó cualquier lectura de debilidad o derrota. "Tenemos las reservas, tenemos la resiliencia, tenemos el plan, tenemos el enfoque. Vamos a responder, nos vamos a concentrar en lo que podemos controlar y en lo que vamos a construir", afirmó. El primer ministro no precisó, en esa instancia, cuáles serían las medidas concretas de respuesta, aunque el tono de sus palabras dejó escaso margen a la duda sobre la determinación del gobierno de Ottawa.
Una ruptura que va más allá del comercio
La analista canadiense Jen Gerson, comentarista con base en Calgary, Alberta, sostiene que la rabia que se percibe en la sociedad canadiense es genuina, aunque no siempre resulte evidente para los observadores externos. En su lectura, lo que está en juego trasciende los aranceles y los acuerdos de libre comercio: se trata, a su juicio, de una fractura profunda en los valores que han unido a América del Norte, y constituye una advertencia para el conjunto de la alianza occidental. Se trata de una interpretación —no de un hecho verificado de forma independiente—, pero refleja el estado de ánimo que varios sectores de la opinión pública canadiense han expresado desde que comenzó la escalada de tensiones con Washington.
El trasfondo inmediato es conocido: las negociaciones comerciales entre ambos países colapsaron sin que se alcanzara ningún acuerdo, en un contexto en que Canadá ya había anunciado aranceles de represalia frente a las medidas adoptadas por la administración Trump. La pregunta que queda abierta es qué forma tomará exactamente la respuesta que Carney prometió, y si las reservas y la resiliencia que invocó serán suficientes para sostener una posición negociadora firme en las semanas y meses venideros.