Ataque de pandillas en Haití deja al menos 47 muertos
- Al menos 47 personas murieron y 22 resultaron heridas en un ataque de pandillas en Kenscoff, comunidad estratégica que domina los accesos a Puerto Príncipe, según la ONU.
- Kenscoff ha sufrido una docena de ataques de grupos armados desde el año pasado, forzando el desplazamiento de miles de habitantes de la zona.
- Las pandillas haitianas, unidas en una amplia alianza, han consolidado el control sobre la capital y se expanden hacia regiones vecinas pese a los intentos extranjeros de reforzar
Al menos 47 personas perdieron la vida y otras 22 resultaron heridas en un nuevo ataque de pandillas armadas contra la comunidad de Kenscoff, un barrio enclavado en las laderas que dominan estratégicamente los accesos a Puerto Príncipe, capital de Haití. La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití comunicó el lunes 24 la cifra de víctimas, aunque precisó que las estimaciones aún podrían modificarse a medida que avance el recuento.
Un blanco recurrente con valor estratégico
Kenscoff no es objetivo por primera vez. Desde el año pasado, esta comunidad situada en una posición de altura con control visual sobre las rutas de entrada a la capital ha sufrido una docena de ataques perpetrados por grupos armados, obligando a miles de residentes a abandonar sus hogares. La ubicación geográfica del barrio lo convierte en un enclave de alto interés para las pandillas que buscan ampliar su dominio territorial.
Alianzas entre pandillas y desbordamiento hacia las regiones
Las organizaciones criminales que operan en Haití se han fortalecido bajo una amplia alianza que les ha permitido consolidar el control sobre gran parte de Puerto Príncipe y extenderse hacia zonas vecinas. Este avance se ha producido a pesar de los esfuerzos de naciones extranjeras por reforzar a la Policía Nacional haitiana, una institución que continúa en desventaja tanto en número de efectivos como en capacidad de armamento frente a los grupos criminales.
La masacre reavivó la indignación ante la persistente falta de protección de la población civil en un país donde la violencia de pandillas se ha convertido en la principal amenaza humanitaria, y donde los ciclos de ataques mortales no encuentran respuesta efectiva de contención.