El papel estratégico del aeropuerto de Leipzig tras el ataque con dron atribuido a Rusia
Alemania acusó a Rusia de estar detrás del ataque con dron explosivo del 9 de agosto en el aeropuerto de Leipzig-Halle, un nudo estratégico para la OTAN y el apoyo militar a Ucrania. El incidente reveló el papel central de este aeródromo alemán en la logística de la guerra.
Escrito por Carlos Mendoza
(hace 59 min)

¿Qué ha pasado?
Berlín designó a Moscú como responsable del envío de un dron explosivo al aeropuerto de Leipzig-Halle el 9 de agosto, y Alemania anunció nuevas sanciones contra Rusia como respuesta.
Por qué importa
El aeropuerto es un nudo logístico central para la OTAN y para el tránsito de apoyo militar a Ucrania, lo que lo convierte en un objetivo estratégico de primer orden según expertos en seguridad.
El martes 1 de septiembre, el gobierno alemán señaló directamente a Moscú como responsable de la detonación de un dron cargado de explosivos en el aeropuerto de Leipzig-Halle el pasado 9 de agosto. El incidente, ocurrido en uno de los principales centros de carga aérea de Europa, reveló —o más bien recordó— el papel que desempeña esta infraestructura en el tablero geopolítico de la guerra en Ucrania.
La reacción europea no tardó en llegar. Kaja Kallas, jefa de la diplomacia de la Unión Europea, calificó el ataque de acto con "las características de un terrorismo apoyado por un Estado", mientras que el presidente francés Emmanuel Macron condenó la "guerra híbrida" que, a su juicio, Rusia libra contra los europeos. Alemania, por su parte, anunció nuevas sanciones contra Moscú.
Un centro de carga europeo con función militar
Situado en Sajonia, a unos 200 kilómetros de la frontera polaca, el aeropuerto de Leipzig-Halle es ante todo uno de los grandes centros de transporte de mercancías del continente: alberga el hub europeo de clasificación de DHL Express, filial de Deutsche Post. En 2025, cerca de 1,4 millones de toneladas de flete transitaron por sus instalaciones, según cifras de su gestor.
Pero su importancia trasciende el comercio. "Una gran parte del apoyo militar a Ucrania transita por el aeropuerto de Leipzig", advirtió el investigador en seguridad Peter Neumann, profesor del King's College de Londres, en declaraciones al diario alemán Tagesspiegel. El aeródromo se convirtió en los últimos años en una de las bases de Antonov Airlines, la importante compañía de carga ucraniana. Al inicio de la invasión rusa, la empresa trasladó allí cinco de sus AN-124 —enormes aviones de carga— para protegerlos de posibles destrucciones, según la agencia Interfax. Euronews informó además que un "nuevo hangar de gran capacidad" se encuentra "en construcción" en la capital sajona.
Base logística de la OTAN desde los años 2000
El aeropuerto también funciona como nudo logístico clave para la OTAN desde principios de siglo. Durante la guerra en Afganistán, cientos de soldados estadounidenses lo utilizaban como aeropuerto de tránsito, y el ejército alemán lo empleó para el transporte de equipamiento militar. Desde 2006 acoge el centro operacional del programa Salis (Strategic Airlift International Solution), gestionado por la Alianza, que permite a nueve países —entre ellos Alemania y Francia— disponer de aviones de carga AN-124. El dispositivo puede movilizarse también para misiones humanitarias, como ocurrió durante la pandemia de covid-19 en 2020, cuando la OTAN lo usó para transportar material médico.
"Desde el punto de vista del envío rápido de materiales militares importantes, Leipzig es un punto central para las entregas procedentes de Alemania o que transitan por ella", resumió el excoronel de la Bundeswehr Ralf Thiele al medio público SWR. Este rol, reforzado desde febrero de 2022, explicaría el interés ruso por el aeródromo: "Podría estar efectivamente en el interés de Rusia golpear aquí la logística ucraniana", analizó Hans-Jakob Schindler, director principal del Counter Extremism Project, en el semanario Focus.
Un historial de incidentes de seguridad
El ataque de agosto no es el primero. En julio de 2024, un paquete se incendió en el centro DHL antes de su previsto embarque; el jefe de los servicios de inteligencia interior alemanes acusó abiertamente a Moscú de estar detrás del incidente. El presunto patrón de sabotaje contra infraestructuras alemanas, que también ha alcanzado a instalaciones eléctricas como la subestación de Bergheim investigada por extremismo y espionaje de Estado, sigue siendo objeto de investigación.
En septiembre de 2025, un tribunal condenó además a una ciudadana china por espionaje al haber facilitado a un excolaborador de un diputado de extrema derecha información sobre vuelos, cargas y pasajeros del aeropuerto. Según la acusación, los datos afectaban al transporte de bienes militares y a personas "con vínculos con una empresa alemana de armamento".
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Fuente: Franceinfo